Portfolio para un alumno: hoja de ruta

 

A la hora de proyectar un portfolio para mis alumnos se plantea una línea inicial de trabajo que pasaría por preguntarles si saben qué es. Hay que tener en cuenta que salvo que lo estén utilizando dentro del proyecto de centro o de una materia, lo más probable es que no conozcan el significado o como mucho me respondan que es algo para guardar papeles. A partir de ese concepto les hablaría de lo que es o debería ser un e-portfolio y como puede desarrollarse para aplicarlo a la mejora de la materia que vamos a trabajar durante el curso y analizar a lo largo del curso el progreso de ellos como alumnos, del mío como profesora y el del propio portfolio…. Eso, si puedo superar exclamaciones ¡! y preguntas ¿? como… ¡Un portafolios de esos no se puede examinar!… Profe, ¿cómo vas a examinarte tú también?… Pero creo que en cuanto les enseñe mi proyecto sentirán curiosidad y ganas de participar.

La plataforma a utilizar será Blogger. Un blog me parece una herramienta sencilla, práctica y ágil para los alumnos, les “suena” y pueden sentirse partícipes del mismo, no sólo con sus propias aportaciones sino también con la intercomunicación con sus compañeros. Diseñado por la profesora en su organización inicial, tendrá una estructura grupal e individual.  Las secciones de que constará serán:

1ª/ Cabecera: título e imagen

2ª/ E-portfolio del profesor (imagen con clic para ir al mismo)

3ª/ Objetivos y metodología

4ª/ Indice de e-portfolio de los alumnos (nombre y apellidos para hacer clic y abrir):

  • Mi perfil (foto, intereses, aficiones)
  • Objetivos para el curso:
  1. que me gustaría aprender
  2. que necesito aprender
  • Recogida de evidencias:
  1. ficha técnica: fecha, motivo
  2. materiales: fichas, resúmenes, comentarios, elementos sonoros o visuales…
  • Selección de evidencias (Un trabajo a destacar):
  1. para el profesor
  2. para mostrar al resto de los compañeros
  • Autoevaluación del alumno:
  1. qué he aprendido
  2. reflexión (literal y gráfica)

5ª/ Rúbricas del proceso evaluativo

En cuanto a su actualización, debe hacerse de forma periódica, y dadas sus características, lo más adecuado será hacerlo al final de cada trimestre. Ello serviría para analizar, desde las rúbricas de evaluación, las dificultades de los alumnos para realizar el portfolio y que pueden ir desde aspectos técnicos hasta aspectos relacionados con la propia materia: por ejemplo tener dificultades para subir un archivo, no haber seguido las instrucciones para la realización de una tarea o no organizar su trabajo en la forma adecuada…Asimismo para detectar problemas de colaboración con los compañeros, situaciones personales o familiares que puedan influir en el logro de su portfolio, etc.

En todo caso y como remate a esta reflexión sobre un proyecto de portfolio docente, vuelvo a lo que escribí en esta sección (entrada del 1 de Enero de 2011) y que titulé Educar. Porque al fin, usemos los medios que usemos, se trata de eso.

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